By Oswald Sobrino, J.D.; M.A. (Econ.); M.A. (Theo.); M.L. (Master of Latin), doctoral student, University of Florida.

Thursday, August 1, 2013

El Cristianismo es Calor Humano

El mundo se asombra porque el Papa Francisco se conducta y habla con calor humano, con afecto, con comprensión, y con simpatía. ¿Es esto solo algo de estilo? ¿O hay aquí algo sustancial que llega a la raíz de ser cristiano?

Volvemos al Evangelio. Vemos a Jesús anunciando la verdadera ley de Dios, la plena verdad de la revelación de la vieja alianza, pero de manera nueva y revolucionaria:

1. Se acerca a los desdichados y a los marginalizados: mujeres, samaritanos, los odiados recaudadores de impuestos;

2. Permite que los niños se acerquen a él;

3. No anda de lujo o como un hombre de poder; anda como el sirviente de todos;

4. Habla con ternura y compasión a los pobres--habla fuertemente hacía las pretensiones de las élites religiosas y legalistas de su tiempo.

Francisco hace lo mismo. No es cosa de estilo contra sustancia--el estilo de compasión es la compasión en práctica, y la compasión a los más humildes es el mensaje clave del Evangelio.

De todas las religiones, solo una define a Dios como el amor mismo--no el amor como uno de los rasgos de lo divino, sino el amor como la identidad misma y plena de Dios. Por eso el trato de los humildes y de los marignalizados es el Evangelio.

Sí, hay muchos cristianos. Pero el cristiano profundo y verdadero, el de pura sepa, es ese que se relaciona con una compasión que se distingue por su calor humano. Lo he dicho anteriormente, y lo digo otra vez de nuevo: el cristianismo exige una personalidad de forma específica, la personalidad del calor humano.



(Image in public domain)